Autovía en Santa Rosa

Santa Rosa, capital de la provincia de La Pampa, crece hacia el sureste. Allí viven más de 15.000 personas que transitan por calles angostas y en mal estado. Hace años se diseñó una autovía que ayudaría a la circulación y mejoraría la planificación urbanística. Hasta el momento sólo existe en los papeles.

En el año 2014, un 16 de diciembre por la noche, en una Audiencia Pública organizada por la Municipalidad de Santa Rosa, se presentaba un proyecto para construir una autovía que uniría barrios como Mandela, Kirchner, Pueblos Originarios, etc, con el resto de la capital pampeana.

Con un escenario de fuertes cruces entre concejales oficialistas y opositores, el debate en aquel año estaba centrado hacia dónde debía crecer la ciudad. Con el auge habitacional que generaba el ProCreaAr, el interés fue solo inmobiliario y la cuestión se simplificó a habilitar o no tierras para loteos en el este y oeste de la ciudad.

Pasadas las 20 horas de aquel 16 de diciembre de 2014, comenzó la audiencia y fue el arquitecto Javier Hernández el encargado de explicar de qué se trataba la propuesta de ordenamiento urbanístico de Santa Rosa. “La Municipalidad pretende ampliar, articular y consolidar espacios de la ciudad con ordenanzas que cambien el ordenamiento vial, la zonificación urbana y los incrementos del costo de las tasas de baldíos”, decía el arquitecto integrante del plantel municipal.

En la exposición se argumentaba que solo algunas arterias, como la avenida Perón (que une la capital pampeana con la localidad de Toay) o la avenida Circunvalación, respondían a las mínimas condiciones de transitabilidad. El resto de las barriadas no disponían de vías de circulación apropiadas y bajar de la zona norte o este de la ciudad era (y es) una travesía diaria para miles de viajeras y viajeros locales.

"Se quiere una articulación con zonas de crecimiento, hacer un traslado de posibles densidades y eliminar sobre todo barreras de distinta índole", se dijo en Audiencia Pública y se mostraba un diseño posible que pretendía planificar la ciudad para el uso de la tierra y posibles vías de circulación.

Fue en aquella Audiencia que se pudo observar en la pantalla, un boceto del proyecto de construcción de una autovía que nacía a la vera de la ruta 35, al sureste de la ciudad, frente al parque industrial y se adentraba hacia el este, hacia los barrios Mandela, Néstor Kirchner, Pueblos Originarios… y nuevos barrios FONAVI proyectados (la mitad ya está construido en la actualidad).

Autovía San Francisco de Asís

La propuesta original tuvo como “demandante” al IPAV (Instituto Provincial de la Vivienda), el organismo público del Gobierno Provincial que diseña y ejecuta planes de viviendas sociales en la provincia de La Pampa.

Fue toda una “novedad” el interés del IPAV por el proyecto urbanístico con la ciclovía. Hasta ese momento los barrios sociales construidos en Santa Rosa se dispusieron sin criterios sustentables. “Desde que trabajo en este área de la Municipalidad de Santa Rosa fue la primera vez que el IPAV contempló una propuesta como la que diseñamos”, dice el arquitecto Javier Hernández, integrante del área de Planificación Urbanística de la Municipalidad de la capital pampeana.

Los conjuntos habitacionales como los FONAVI generan “conflictos comunicacionales y de circulación, trastornos en el transporte público y privado”, se explica en la presentación del Proyecto. “Atendiendo a esta problemática se elaboró un anteproyecto de expansión urbana sobre el sector sur-este de la  ciudad, en un área de 100 hectáreas, que además de dar solución a nuevos parcelamientos, sirviera para atenuar la problemática emergente en las últimas localizaciones”, decían quienes idearon el proyecto. El equipo era del Área de Planeamiento Urbano de la Municipalidad de Santa Rosa, y lo integraban Oscar Piermanini, Javier Hernández, José Luis Oses, Mariana Labarta, Luis Ariel Chamorro, María del Carmen Ares y Ernesto Banda.

 

Manos a la obra

A 400 metros de la rotonda Sur (ubicada en el cruce de la circunvalación y la avenida P. Luro, ver gráfico), se proyectó una autovía de 60 metros de ancho (la avenida Perón, que une Santa Rosa con Toay, tiene 70 metros de ancho) por 2.000 metros de largo. El proyecto contemplaba calles de 4 carriles por mano, un boulevard, paradas para el transporte público, espacios verdes en el medio, por donde circulan transeúntes y hasta una ciclovía para las bicicletas. “El diseño se extiende hasta la calle Hortensia Maggi y dobla hacia el norte, uniendo los barrios Pueblos Originarios, N. Kirchner, Esperanza, entre otros”, explica Hernández y señala un espacio verde en forma de círculo con un bosquecillo de plantas nativas.

El trazado está pensando para unos 2.000 lotes de viviendas, el doble que lo que pedía el IPAV. Si bien el proyecto se presentó en diciembre del 2014, el diseño interpretaba las líneas propuestas por el Código Urbanístico del año 1995 que fijaba un sistema de vías circulatorias.  “La idea fue resolver un problema de circulación que existía en aquella época y en ese lugar y que veíamos que se agravaría, tal como sucedió”, señala Hernández.

La zona que abarca el proyecto comprende una población similar a la de Toay, Winifreda y Anguil juntas. Son más de 15.000 personas que viven allí y se proyecta, en el corto plazo, más viviendas con un par de miles de personas más.

La ciudad está creciendo

El plan urbanístico que se presentó en aquella olvidada Audiencia Pública de diciembre de 2014, proponía que la ciudad se extendiese, de manera lógica y ordenada, hacia el sur, sureste. No era una propuesta antojadiza sino que respondía a la tendencia de crecimiento que “dibujaba” la ciudad. Y la autovía San Francisco de Asís respondía a esta idea y a esa necesidad.  “El trabajo surge para ordenar esa zona donde se mueven grandes parcelamientos del IPAV para la construcción de viviendas sociales y de propiedades particulares, y prever vías de circulación”, explica Hernández.

Miles de personas, grandes y chicos, se “mueven” en esa zona las veinticuatro horas del día, todos los días de la semana, durante todo el año. Se movilizan caminando, en bicicletas, en autos, en colectivos. “Bajan y suben” por calles angostas, en mal estado de conservación y con congestionamientos en horas pico.

No tan lejanos como los tranvías o trenes eléctricos, o el cochemotor, los colectivos con energía alternativa y otras propuestas esbozadas en el flamante Plan Estratégico de Santa Rosa para dentro de un par de décadas, proyectos como la ciclovía San Francisco de Asís ya están diseñados y proyectados.

Sobre la base de analizar tendencias y estudiar posibilidades, la ciclovia responde a la necesidad de decenas de miles que habitan esa zona de la ciudad. Es un proyecto que sólo necesita que las máquinas comiencen a trabajar.

Informe: Pablo D’Atri
Ilust. Bibi González

(Publicado en suplemento ECO de abril de 2018)

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