Alimentos balanceados

En Mendoza crearon alimentos balanceados para animales a partir de restos agrícolas. Los investigadores de la UNCuyo utilizaron subproductos de la agroindustria local como la chala del ajo, el orujo del tomate y restos de la uva, lo que reduce costos y favorece el medioambiente.
Los principales objetivos del trabajo son reducir los costos en la alimentación de conejos, como de rumiantes y también evitar la contaminación ambiental que general los restos de los productos cosechados en la zona. Para lograr el producto se llevaron adelante diversos estudios ambientales. La idea es usar desechos del agro mendocino para abaratar costos, pero siempre balanceado y mezclado junto a otros nutrientes tradicionales como son la alfalfa, el maíz, la soja y las vitaminas.
Los investigadores de la Universidad Nacional de Cuyo trabajaron junto a personal del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). A partir de ese trabajo lograron observar que la chala de ajo y el orujo de tomate junto a otros nutrientes convencionales funcionaron muy bien en los conejos del criadero ubicado en Luján de Cuyo, donde están los animales utilizados para hacer las pruebas.
“Analizamos cómo fue el comportamiento en el tracto digestivo del conejo y luego vimos que es económicamente viable, porque los subproductos no son sustancias muy ricas en nutrientes», explicó Van den Bosch de la cátedra de Zootecnia de la casa de altos estudios, quien detalló que los mejores resultados los han logrado con la chala de ajo y el orujo de tomate.
La profesional comentó que la investigación se llevó a cabo con conejos luego del destete “porque son animales pequeños, fáciles de evaluar y medir, y luego nos trasladamos al campo donde probamos con animales de gran porte que también funcionó muy bien». Van den Bosch detalló los pasos que se siguieron durante la investigación, donde la profesional destacó que se hicieron pruebas de degustación que determinaron que orujo del tomate y la chala del ajo no dejaron rastros en la carne de los conejos.
Tras el análisis nutricional, ahora avanzan los análisis de sistemas de conservación dado que estos desechos están disponibles en distintas etapas del año, según los períodos de cosecha de cada uno. “Estamos viendo técnicas de conservación en grandes volúmenes a costos adecuados”, explicó Van den Bosch.
En este desarrollo científico es muy importante la transferencia al sector productivo, es decir, a los criadores y ganaderos, a quienes ya les están suministrando la receta de la dieta para utilizarlo en sus criaderos y campos de las zona norte y sur provincial.
Fuente: Télam